Tener acné no significa que tengas que renunciar al maquillaje. Una base, un corrector o unos polvos pueden utilizarse para unificar visualmente el tono o disimular determinadas imperfecciones mientras seguimos cuidando la piel. El problema está en qué productos utilizamos, cómo los aplicamos y, especialmente, cómo los retiramos al final del día.
Cuando tenemos piel con tendencia acneica también es fácil caer en otro error: intentar controlar los brillos utilizando productos excesivamente secantes o evitar cualquier fórmula que contenga aceites por miedo a que aparezcan más granitos. Pero el acné es mucho más complejo que una simple acumulación de grasa.
Entonces, ¿qué maquillaje elegir si tienes acné? ¿Es mejor buscar productos oil-free? ¿Una base puede obstruir los poros? ¿Y cómo debemos desmaquillar una piel con imperfecciones?
En este artículo de 5punto5 te explicamos cómo utilizar maquillaje en una piel acneica sin descuidar sus necesidades.
¿Se puede utilizar maquillaje si tienes acné?
Por supuesto, tener acné no implica necesariamente dejar de utilizar maquillaje. Las recomendaciones dermatológicas actuales contemplan su uso siempre que seleccionemos productos adecuados y mantengamos unos buenos hábitos de higiene.
Esto es importante porque a veces se atribuye cualquier nuevo granito al maquillaje cuando el acné es una enfermedad inflamatoria multifactorial en la que intervienen diferentes procesos, entre ellos la producción y composición del sebo, la hiperqueratinización folicular, Cutibacterium acnes y la respuesta inflamatoria.
Por tanto, una base de maquillaje no explica por sí sola la aparición del acné. Sin embargo, determinados cosméticos pueden favorecer la obstrucción folicular o empeorar las imperfecciones en algunas personas. Por eso, merece la pena prestar atención tanto a la fórmula como a la manera de utilizarla.
¿Cuál es el mejor maquillaje para la piel acneica?
No existe un único mejor maquillaje para la piel acneica que funcione para todo el mundo. Podemos encontrar una piel acneica que además sea muy grasa, pero también piel con imperfecciones que esté deshidratada, sensibilizada o descamada por los tratamientos que utiliza.
Por eso, más que buscar simplemente un producto "para piel grasa", debemos valorar:
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La formulación completa
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Su textura
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El acabado
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La tolerancia de nuestra piel
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Si está formulado para minimizar la obstrucción de los poros
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Cómo se comporta junto al resto de nuestra rutina
La recomendación habitual para una piel con tendencia acneica es buscar maquillaje etiquetado como no comedogénico, oil-free o formulado para no obstruir los poros.
¿Qué significa que un maquillaje sea no comedogénico?
Cuando un cosmético se presenta como no comedogénico, indica que ha sido formulado buscando minimizar la posibilidad de favorecer la aparición de comedones. Sin embargo, no significa que exista una garantía absoluta de que nunca aparecerá un granito.
Si quieres profundizar en este tema, en nuestro artículo sobre ingredientes comedogénicos explicamos cómo interpretar este concepto y por qué no deberíamos juzgar un cosmético únicamente por un ingrediente de su INCI.
¿El maquillaje para piel acneica tiene que ser oil-free?
No necesariamente. Esta es una de las ideas que más confusión genera: oil-free y no comedogénico no significan lo mismo.
Una fórmula oil-free evita determinados aceites y puede resultar especialmente agradable para algunas pieles con elevada producción de sebo porque suele buscar texturas más ligeras. Pero que un maquillaje contenga aceites no significa automáticamente que vaya a provocar acné.
Por eso, si quieres entender mejor qué implica esta etiqueta, puedes consultar nuestra guía sobre qué significa oil-free en cosmética y cuándo elegir este tipo de fórmulas.
Para elegir maquillaje, la pregunta más útil es "¿esta fórmula funciona bien en mi piel sin favorecer nuevas imperfecciones ni generar irritación?".
Acabado mate no significa mejor para el acné
Cuando tenemos la piel grasa, es fácil buscar siempre el acabado más mate posible. Pero eliminar visualmente cualquier brillo no significa que estemos mejorando el acné.
Algunas pieles con imperfecciones están simultáneamente deshidratadas o sensibilizadas, especialmente cuando utilizan retinoides, ácidos u otros tratamientos dermatológicos.
Una base excesivamente seca puede:
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Marcar más la descamación
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Hacer visibles pequeñas irregularidades de textura
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Aumentar la sensación de tirantez
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Resultar incómoda durante el día
Por eso, el acabado debe elegirse también según cómo se encuentra la piel en ese momento. Controlar el sebo no debería convertirse en intentar eliminar cualquier rastro de lípidos de la superficie cutánea.
Preparar la piel antes del maquillaje es imprescindible
Un buen resultado no depende únicamente de la base. Antes de maquillarnos necesitamos preparar la piel sin sobrecargarla.
En una piel acneica, la rutina previa puede ser bastante sencilla:
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Limpieza respetuosa
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Tratamiento habitual, cuando corresponda
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Hidratación adaptada a la piel
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Protección solar durante el día
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Maquillaje
No es necesario exfoliar la piel antes de maquillarse para conseguir una superficie más lisa. Si existe descamación, intentar eliminarla con exfoliantes justo antes del maquillaje puede aumentar la irritación y hacer que la textura termine viéndose todavía más irregular.
La piel acneica también necesita hidratación
Grasa e hidratación no son conceptos opuestos. Una piel puede producir bastante sebo y, al mismo tiempo, presentar una barrera alterada o una hidratación insuficiente. Esto es especialmente relevante cuando utilizamos tratamientos antiacné capaces de producir sequedad o descamación.
Por eso, no deberíamos saltarnos automáticamente la hidratación para conseguir que el maquillaje dure más.
Cuando predominan las imperfecciones y el exceso de grasa, Biotic Sebocontrol puede incorporarse como hidratante dentro de la rutina. Está formulada específicamente para pieles mixtas, grasas y con tendencia a imperfecciones y combina niacinamida, extractos de sauce y papaya, prebióticos y postbióticos, entre otros componentes.

Además, es un buen ejemplo de por qué una piel acneica no tiene que construir toda su rutina alrededor de la ausencia absoluta de aceites: su fórmula contiene jojoba y escualano dentro de un producto específicamente desarrollado para este tipo de piel.
¿Qué ocurre si el tratamiento antiacné deja la piel descamada?
Aquí conviene adaptar el maquillaje al estado actual de la piel. Si utilizas ácido salicílico, ácido azelaico, retinoides u otros tratamientos y aparecen zonas secas o descamadas, aplicar capas y capas de base para cubrirlas suele hacerlas más visibles.
No intentes compensarlo exfoliando más, en su lugar:
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Reduce la cantidad de maquillaje en esa zona
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Prioriza el cuidado de la barrera
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Evita fórmulas que produzcan escozor
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Revisa si tu tratamiento está generando demasiada irritación
Un tratamiento para el acné no necesita dejar la piel irritada para funcionar.
¿Es mejor una base ligera o una de alta cobertura?
Depende de lo que busques y de cómo responda tu piel. Una base ligera puede resultar cómoda para el día a día, mientras que una fórmula de mayor cobertura puede ayudarnos cuando queremos disimular determinadas lesiones o marcas.
La cobertura, por sí sola, no determina si un maquillaje es adecuado para una piel acneica. Una estrategia interesante consiste en no aumentar innecesariamente el número de capas.
En lugar de cubrir todo el rostro con una capa muy gruesa para ocultar tres o cuatro imperfecciones, puedes utilizar una cantidad más ligera de base y aplicar corrector únicamente en las zonas donde necesites mayor cobertura.
Maquillaje para granos: ¿cómo disimularlos sin sobrecargar la piel?
Cuando aparece una imperfección, es habitual intentar cubrirla aplicando una gran cantidad de producto. Sin embargo, más maquillaje no siempre consigue tapar mejor un grano.
Las capas demasiado gruesas pueden acumularse alrededor de la lesión y hacer que el relieve resulte todavía más visible. Una opción más natural consiste en aplicar una capa fina de base sobre el rostro y utilizar corrector únicamente sobre las imperfecciones que queramos disimular.
Además, debemos diferenciar entre cubrir el color y ocultar la textura. El maquillaje puede reducir visualmente una rojez o una marca, pero no puede eliminar el volumen de un granito inflamado.
¿Conviene maquillar directamente un granito?
Puede hacerse si la piel está íntegra, pero debemos evitar manipular previamente la lesión.
Exprimir un granito antes de maquillarlo puede aumentar la inflamación y dejar una superficie lesionada sobre la que después aplicaremos diferentes productos. Además, manipular las lesiones aumenta el riesgo de marcas posteriores.
Si el granito está abierto, sangra o presenta una herida, la prioridad no debería ser conseguir que el corrector se adhiera, sino permitir que la zona se recupere.
¿Cómo maquillar granos rojos?
Para maquillar granos rojos, es preferible trabajar con poca cantidad de producto y aumentar la cobertura donde sea necesario. Exprimir o tocar repetidamente una lesión puede aumentar la inflamación y dificultar todavía más que el producto se asiente correctamente.
Por eso, para maquillar un granito rojo, se recomienda:
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Preparar la piel con una hidratación adecuada y dejar que los productos se absorban
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Aplicar una capa fina de base sin frotar excesivamente la zona
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Añadir una pequeña cantidad de corrector directamente sobre el grano
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Difuminar los bordes mediante pequeños toques en lugar de arrastrar el producto
En caso de que necesites más cobertura, es preferible añadir otra capa fina únicamente sobre la lesión que cubrir todo el rostro con más maquillaje
En rojeces muy visibles también existen correctores de color verde basados en el principio de colores complementarios. Deben utilizarse en cantidades pequeñas y cubrirse posteriormente con un producto del tono de la piel.
Lo importante es recordar que maquillar un grano rojo modifica principalmente su color, no su relieve.
¿Qué maquillaje tapa mejor los granos?
Si buscas un maquillaje que tape granos, la cobertura es importante, pero no debería ser el único criterio.
Una fórmula de cobertura modulable permite empezar con poca cantidad y añadir producto únicamente donde sea necesario. En piel con tendencia acneica también conviene valorar que sea bien tolerada y esté formulada para minimizar la obstrucción de los poros.
Por tanto, en lugar de buscar simplemente la base más cubriente posible, puede resultar más útil combinar una capa ligera o media de maquillaje con un corrector de mayor cobertura aplicado de forma localizada.
Las brochas y esponjas también forman parte del cuidado de la piel
No sirve de mucho elegir cuidadosamente la base si después la aplicamos continuamente con herramientas sucias. Las brochas y esponjas acumulan producto, sebo y microorganismos con el uso.
Por eso es recomendable:
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Limpiarlas regularmente
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Dejarlas secar completamente
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No compartirlas
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Evitar guardarlas húmedas
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Sustituir las esponjas cuando estén deterioradas
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No utilizar herramientas sucias directamente sobre lesiones manipuladas
La American Academy of Dermatology recomienda lavar las brochas aproximadamente cada 7-10 días para reducir la acumulación de residuos y microorganismos.
Evita compartir maquillaje
Compartir determinados productos y aplicadores no es una buena práctica, especialmente cuando entran en contacto directo con la piel. Esto incluye:
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Brochas
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Esponjas
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Correctores con aplicador
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Productos en los que introducimos repetidamente los dedos
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Cosméticos para ojos y labios
Además, si tienes una lesión activa, evita tocarla con el aplicador del producto y volver a introducirlo directamente en el envase.
Desmaquillarse es especialmente importante si tienes acné
Si hay un momento en el que merece la pena prestar atención a la rutina, es al final del día. Dormir con maquillaje puede dejar sobre la piel una mezcla de:
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Pigmentos
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Sebo
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Protector solar
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Sudor
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Partículas ambientales
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Restos de los diferentes cosméticos utilizados
Por eso, se recomienda retirar el maquillaje antes de dormir, incluso cuando utilizamos productos etiquetados como no comedogénicos. Pero retirar bien el maquillaje no significa frotar más fuerte. Una piel con acné necesita una limpieza eficaz y, al mismo tiempo, respetuosa.
¿Cómo retirar el maquillaje de una piel acneica?
Cuando utilizamos maquillaje y fotoprotección, una doble limpieza puede resultar especialmente útil. El primer paso ayuda a disolver los productos liposolubles y resistentes, mientras que el segundo termina de limpiar la superficie de la piel.
El Aceite Limpiador Facial está formulado con aceites de albaricoque, pepitas de uva, jojoba y girasol y está diseñado para retirar maquillaje, sebo, cosméticos y fotoprotectores resistentes al agua. Se aclara con agua y está indicado para todo tipo de pieles.

Sí, una piel grasa o acneica también puede utilizar un limpiador en aceite.
Utilizar aceite para retirar el maquillaje no equivale a dejar una capa de grasa sobre el rostro. En este caso hablamos de una fórmula limpiadora diseñada para emulsionar y aclarar posteriormente. Después puedes completar la limpieza con un producto adaptado a las necesidades de tu piel.
Cuando existe una elevada producción sebácea o tendencia a imperfecciones, el Gel Limpiador Purificante puede utilizarse como segundo paso de la limpieza. Está formulado específicamente para pieles mixtas, grasas y con tendencia acneica y contiene ingredientes como bardana, neem, árbol del té y salicílico de origen natural.

El objetivo es retirar correctamente los residuos manteniendo una limpieza adaptada a este tipo de piel. Porque limpiar más veces o utilizar productos cada vez más agresivos no hace que el acné desaparezca antes.
El maquillaje puede cubrir el acné, pero no tratarlo
Este punto también es importante. Un maquillaje puede ayudarnos a disminuir visualmente: rojeces, marcas, diferencias de tono o determinadas imperfecciones, pero no sustituye el tratamiento de una piel acneica.
Si existen imperfecciones persistentes, debemos trabajar sobre ellas con una rutina específica y, cuando el acné lo requiera, con valoración dermatológica.
Dentro de la rutina cosmética, Azelaic NSS combina ácido azelaico, ácido salicílico y ácido succínico con niacinamida, bakuchiol y zinc PCA para trabajar sobre imperfecciones, sebo, textura, poros y marcas.
Puede formar parte del tratamiento habitual de una piel con tendencia acneica independientemente de que después utilicemos maquillaje. Si la piel está sensibilizada, la frecuencia y el resto de los activos deberán adaptarse a su tolerancia.

No utilices el maquillaje como sustituto del protector solar
Que una base indique SPF no significa necesariamente que vayamos a aplicar la cantidad necesaria para conseguir la protección indicada.
En la práctica, solemos utilizar bastante menos maquillaje que la cantidad de fotoprotector necesaria para cubrir correctamente el rostro.
Por eso, durante el día, la protección solar debería constituir un paso independiente antes del maquillaje. Además, la fotoprotección resulta especialmente importante cuando existen marcas postacné o utilizamos determinados tratamientos que requieren una rutina solar cuidadosa.
¿Y si el maquillaje parece estar provocando más granitos?
Si observas que los brotes aparecen repetidamente después de incorporar un producto concreto, merece la pena investigarlo. Puedes:
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Revisar cuándo comenzó el problema
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Suspender temporalmente el producto sospechoso
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Mantener el resto de la rutina estable
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Observar la evolución de la piel
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Revisar también cómo estás retirando el maquillaje y la higiene de los aplicadores
No siempre podremos identificar un único culpable. El acné puede fluctuar por múltiples factores, por lo que una coincidencia temporal no demuestra necesariamente que un cosmético sea la causa.
Si los brotes son persistentes, dolorosos, dejan cicatrices o empeoran considerablemente, es recomendable consultar con un dermatólogo.
Errores frecuentes al maquillarse cuando tienes acné
Uno de los errores más habituales consiste en intentar "secar" al máximo la piel antes de aplicar la base. Pero también conviene evitar:
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Dormir con maquillaje
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Manipular los granitos antes de cubrirlos
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Compartir brochas o esponjas
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Aplicar maquillaje con herramientas que llevan mucho tiempo sin limpiarse
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Exfoliar en exceso para eliminar la textura
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Evitar cualquier hidratante por miedo a generar grasa
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Elegir un producto únicamente porque pone oil-free
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Utilizar capas excesivas para intentar ocultar toda la textura
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Olvidar la fotoprotección porque la base contiene SPF
Preguntas frecuentes sobre maquillaje y piel acneica
¿El maquillaje puede provocar acné cosmético?
Algunos productos cosméticos pueden favorecer la aparición de comedones o lesiones acneiformes en determinadas personas, fenómeno tradicionalmente denominado acne cosmetica. Elegir fórmulas adecuadas para piel con tendencia acneica y observar cómo responde nuestra propia piel ayuda a minimizar este riesgo.
¿Hay que dejar descansar la piel del maquillaje?
No existe una necesidad biológica de que la piel "respire", ya que la epidermis no obtiene el oxígeno del aire como lo hacen nuestros pulmones. Lo importante es que el maquillaje sea bien tolerado, se retire correctamente al final del día y no interfiera con el cuidado que necesita la piel.
¿Puedo maquillarme si estoy utilizando un tratamiento dermatológico para el acné?
En muchos casos sí, pero depende del tratamiento y del estado de la piel. Si existe irritación intensa, descamación importante o la piel está lesionada, puede ser recomendable reducir temporalmente el maquillaje. Si utilizas medicación prescrita, sigue las indicaciones de tu dermatólogo.
¿El maquillaje mineral es mejor para una piel acneica?
No necesariamente. La palabra "mineral" no garantiza por sí sola que una fórmula sea no comedogénica, mejor tolerada o adecuada para todas las pieles con acné. Debemos valorar el producto completo y cómo responde nuestra piel.
¿Los polvos son mejores que una base líquida si tengo acné?
No existe un formato universalmente mejor. Algunas personas prefieren los polvos por su acabado y control visual del brillo, mientras que otras pieles acneicas, especialmente si están deshidratadas o descamadas, pueden encontrarlos menos confortables. La fórmula y la tolerancia son más importantes que elegir únicamente entre líquido o polvo.
¿Cada cuánto hay que cambiar una esponja de maquillaje?
No existe un único plazo válido para todas las esponjas. Debes seguir las recomendaciones del fabricante, lavarla con regularidad, dejarla secar completamente y sustituirla si presenta deterioro, cambios de olor, manchas persistentes o resulta imposible limpiarla correctamente.
¿Puedo usar corrector sobre una marca de acné?
Sí. Una marca postacné con la piel íntegra puede maquillarse. Esto es diferente de aplicar producto sobre una lesión abierta o recién manipulada, donde conviene priorizar la recuperación de la piel.
¿Por qué mi base se ve peor sobre los granitos aunque tenga mucha cobertura?
Porque la cobertura modifica principalmente el color, no elimina el relieve de la piel. Aplicar más producto puede disimular una rojez, pero también acumularse alrededor de zonas descamadas o hacer más evidente la textura. En estos casos suele ser más útil trabajar con capas finas y corregir únicamente donde sea necesario.
¿Cómo tapar un grano sin que se note tanto el maquillaje?
Utiliza capas finas y concentra la cobertura únicamente sobre la imperfección. Una pequeña cantidad de corrector aplicada mediante toques puede disimular el color sin acumular tanto producto alrededor del grano. Recuerda que el maquillaje puede reducir visualmente la rojez, pero no hacer desaparecer el relieve de una lesión inflamada.
Maquillaje y acné pueden convivir
Tener una piel con tendencia acneica no significa tener que elegir entre maquillarse y cuidarla. La clave está en entender que el maquillaje es una herramienta para modificar temporalmente el aspecto de la piel, no un tratamiento para el acné ni la causa de los brotes.
Elegir fórmulas adecuadas, mantener los utensilios limpios, no manipular las lesiones, hidratar según las necesidades de la piel y retirar completamente el maquillaje al terminar el día permite integrar ambos mundos de una forma mucho más equilibrada.
Y, sobre todo, no debemos intentar combatir cada granito secando, exfoliando y limpiando cada vez más.
¿Tienes dudas?
Si tienes piel con tendencia acneica y no sabes cómo adaptar tu rutina cuando utilizas maquillaje, puedes contactar con nosotros para recibir asesoramiento personalizado y encontrar los cuidados que mejor se adapten a las necesidades de tu piel.