Los ácidos exfoliantes forman parte de numerosas rutinas destinadas a mejorar la textura, la luminosidad o el tono irregular de la piel. Entre ellos encontramos una familia especialmente conocida: los alfa hidroxiácidos o AHA.
Ácido glicólico, láctico, mandélico, cítrico... Aunque todos se agrupan bajo las mismas siglas, no son exactamente iguales ni tienen por qué comportarse de la misma manera sobre la piel.
Entonces, ¿qué son realmente los alfa hidroxiácidos en cosmética? ¿Cómo exfolian? ¿Qué tipos de alfa hidroxiácidos existen? ¿Son mejores que el ácido salicílico? ¿Puede utilizarlos cualquier tipo de piel?
En este artículo de 5punto5 te explicamos qué son los alfa hidroxiácidos, qué hacen en la piel y cuáles son sus principales tipos para que puedas entender mejor cómo incorporarlos a tu rutina.
¿Qué son los alfa hidroxiácidos?
Los alfa hidroxiácidos (AHA) son un grupo de hidroxiácidos utilizados en cosmética y dermatología principalmente por su capacidad para producir una exfoliación química de la piel. Entre los más conocidos encontramos:
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Ácido cítrico
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Ácido málico
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Ácido tartárico
Químicamente, reciben el nombre de alfa hidroxiácidos porque presentan un grupo hidroxilo situado en el carbono adyacente al grupo carboxilo.
A diferencia de la exfoliación física, los AHA no necesitan partículas ni fricción para ejercer su acción. Actúan sobre las capas más superficiales del estrato córneo, modificando la cohesión entre los corneocitos y favoreciendo su desprendimiento.
El efecto final dependerá del AHA utilizado, su concentración, el pH, el vehículo y la frecuencia de aplicación. Por eso, dos cosméticos que contienen el mismo ácido no tienen necesariamente la misma intensidad ni producen exactamente el mismo efecto sobre la piel.
¿Para qué sirven los alfa hidroxiácidos en cosmética?
Los AHA se utilizan con distintos objetivos y su efecto depende de la formulación y del uso continuado.
Ayudan a mejorar la textura
Al favorecer el desprendimiento de las células acumuladas en las capas más superficiales, los alfa hidroxiácidos pueden conseguir que la superficie cutánea se perciba progresivamente más lisa y uniforme.
Por eso, son habituales en rutinas para pieles con textura irregular o aspecto áspero.
Pueden aportar luminosidad
La acumulación irregular de corneocitos puede contribuir a que la superficie de la piel presente un aspecto más apagado.
La exfoliación química puede favorecer una apariencia más uniforme y luminosa al actuar sobre esas capas superficiales. Esto no significa que un AHA "dé luz" directamente a la piel. La luminosidad es, en este caso, una consecuencia visual relacionada con la mejora de su superficie y uniformidad.
Pueden ayudar a mejorar el aspecto del tono irregular
Los AHA también se utilizan en estrategias cosméticas destinadas a determinadas hiperpigmentaciones y marcas superficiales.
Al favorecer la renovación de las capas epidérmicas pueden contribuir progresivamente a conseguir un tono visualmente más homogéneo. Sin embargo, no todas las manchas tienen el mismo origen ni responden de la misma manera.
Cuando existe hiperpigmentación, la fotoprotección sigue siendo una parte fundamental de la rutina.
Tienen interés frente a determinados signos del fotoenvejecimiento
El uso de algunos alfa hidroxiácidos, especialmente el ácido glicólico, se ha estudiado también en relación con cambios en la epidermis y la dermis y con parámetros vinculados al colágeno.
Por ello, pueden formar parte de rutinas destinadas a mejorar líneas finas, textura y determinados signos asociados al fotodaño. Esto no significa que exfoliar más produzca más colágeno ni que debamos buscar continuamente concentraciones elevadas.
La eficacia debe ir acompañada de una buena tolerancia.
Tipos de alfa hidroxiácidos: ¿cuáles existen?
Aunque solemos hablar de los AHA como una única categoría, existen diferentes moléculas dentro de esta familia. Conocer los principales tipos de alfa hidroxiácidos nos permite entender por qué no todos los productos exfoliantes funcionan exactamente igual.
Ácido glicólico
El ácido glicólico es probablemente el AHA más conocido y uno de los más estudiados en dermatología. Presenta un tamaño molecular relativamente pequeño, característica que influye en su penetración y ayuda a explicar tanto su eficacia como su potencial irritante en determinadas formulaciones.
Se utiliza especialmente para trabajar sobre:
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Textura irregular
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Falta de luminosidad
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Tono poco uniforme
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Signos del fotoenvejecimiento
Ácido láctico
El ácido láctico también pertenece a la familia de los alfa hidroxiácidos. Además de su actividad exfoliante, presenta propiedades relacionadas con la hidratación y forma parte de los componentes vinculados al factor natural de hidratación de la piel.
Por eso, resulta especialmente interesante cuando buscamos combinar renovación superficial e hidratación dentro de una formulación adecuada. Su comportamiento tampoco depende únicamente de que la etiqueta diga "ácido láctico": concentración, pH y fórmula completa siguen siendo determinantes.
Ácido mandélico
El ácido mandélico es un AHA aromático con un tamaño molecular mayor que el ácido glicólico. Esta diferencia influye en su comportamiento sobre la piel y ayuda a explicar que se utilice en determinadas formulaciones cuando se busca una exfoliación más progresiva.
Puede encontrarse en productos destinados a trabajar sobre textura, tono e imperfecciones.
Esto no significa que sea imposible irritar la piel con ácido mandélico. La tolerancia depende del producto completo, la concentración, la frecuencia y las características individuales de la piel.
Ácido cítrico, málico y tartárico
Estos AHA suelen tener menos protagonismo individual que el glicólico, el láctico o el mandélico y pueden encontrarse formando parte de fórmulas que combinan diferentes hidroxiácidos.
Además, el ácido cítrico puede desempeñar funciones tecnológicas como el ajuste del pH. Esto nos recuerda que encontrar un ácido en el INCI no significa automáticamente que estemos ante un producto exfoliante: debemos interpretar su presencia dentro del conjunto de la formulación
Varios alfa hidroxiácidos en una misma fórmula
Un ejemplo claro de combinación de diferentes alfa hidroxiácidos en cosmética es AHA/BHA 10% Intensive Peel. Su fórmula incorpora cinco AHA:
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Ácido glicólico al 4 %
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Ácido láctico al 4 %
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Ácido cítrico
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Ácido málico
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Ácido tartárico

En lugar de basar toda la exfoliación en una única molécula, la fórmula combina distintos hidroxiácidos para trabajar sobre renovación superficial, textura, luminosidad y uniformidad del tono.
Además, incorpora ácido salicílico, que pertenece a otra categoría de hidroxiácidos, los BHA, junto con glicerina, aloe vera y diferentes extractos vegetales. Esto nos lleva a una cuestión importante: AHA y BHA no son exactamente lo mismo.
¿Qué diferencia hay entre AHA, BHA y PHA?
Los alfa hidroxiácidos no son los únicos hidroxiácidos utilizados en cosmética.
Los AHA son hidrosolubles y destacan por su acción exfoliante sobre la superficie cutánea.
El principal representante cosmético de los BHA es el ácido salicílico, que presenta carácter lipofílico y tiene especial interés en el entorno del folículo pilosebáceo. Por este motivo se utiliza con frecuencia en productos dirigidos a pieles con exceso de sebo, comedones e imperfecciones.
Los PHA o polihidroxiácidos, entre los que encontramos la gluconolactona y el ácido lactobiónico, presentan estructuras moleculares diferentes y suelen utilizarse cuando se busca una exfoliación más gradual y buena tolerancia.
Estas categorías no tienen por qué utilizarse de forma aislada. Una misma fórmula puede combinar diferentes hidroxiácidos.
Si quieres profundizar en la última familia, puedes consultar nuestra guía sobre polihidroxiácidos en cosmética.
¿Cómo elegir un AHA?
No existe un alfa hidroxiácido universalmente mejor. En lugar de buscar simplemente el ácido "más potente", debemos valorar qué queremos conseguir y qué puede tolerar nuestra piel.
El ácido glicólico cuenta con una amplia trayectoria de uso para textura y signos de fotodaño; el láctico puede resultar interesante cuando buscamos combinar exfoliación e hidratación; y el mandélico aparece con frecuencia en formulaciones que persiguen una renovación más progresiva.
Pero el nombre del AHA no es suficiente para predecir cómo funcionará un producto. También debemos tener en cuenta:
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Su concentración
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El pH de la fórmula
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El vehículo
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La combinación con otros ingredientes
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La frecuencia de aplicación
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El estado de nuestra barrera cutánea
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El resto de tratamientos que utilizamos
Por eso, una concentración más elevada no significa automáticamente un producto mejor o más eficaz.
¿Cómo incorporar alfa hidroxiácidos a una rutina?
Cuando empezamos a utilizar un producto con AHA, es preferible introducirlo progresivamente y observar la respuesta de la piel. En el caso de AHA/BHA 10% Intensive Peel, recomendamos comenzar utilizándolo por la noche 2-3 veces por semana según tolerancia.
Una rutina nocturna sencilla podría estructurarse así:
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Limpieza: retira maquillaje, fotoprotector, sebo y residuos acumulados durante el día.
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Tratamiento con AHA: aplica el exfoliante siguiendo las instrucciones concretas del producto.
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Hidratación o cuidado posterior: dependerá de la formulación utilizada y de las necesidades de la piel.
No es necesario utilizar AHA todas las noches para obtener beneficios. De hecho, aumentar la frecuencia demasiado rápido puede favorecer irritación, tirantez y alteración de la barrera cutánea.
Errores frecuentes al utilizar alfa hidroxiácidos
Los AHA pueden ser herramientas cosméticas muy interesantes, pero algunos hábitos aumentan innecesariamente el riesgo de irritación. Entre los errores más habituales encontramos:
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Empezar utilizándolos todos los días
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Pensar que cuanto mayor sea el porcentaje, mejores serán los resultados
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Combinar varios exfoliantes sin valorar la carga total de la rutina
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Aplicarlos sobre una piel ya irritada
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Intentar eliminar la descamación añadiendo todavía más exfoliación
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Introducir simultáneamente AHA y retinoides cuando la piel no está acostumbrada
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No prestar suficiente atención a la fotoprotección
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Pensar que el escozor es necesario para que un ácido funcione
La exfoliación debería mejorar progresivamente la piel, no mantenerla continuamente irritada.
Preguntas frecuentes sobre los alfa hidroxiácidos
¿Se pueden combinar AHA con retinol?
Pueden formar parte de una misma rutina global, pero eso no significa que debamos aplicarlos necesariamente en la misma noche. Tanto los retinoides como los AHA pueden producir irritación, especialmente al comenzar a utilizarlos.
Si utilizas Absolut Retinol.3 junto con un exfoliante como AHA/BHA 10% Intensive Peel, resulta más prudente utilizarlos en noches diferentes, especialmente durante el periodo de adaptación.

Acumular activos no garantiza mejores resultados. Una rutina bien tolerada y mantenida en el tiempo suele ser más coherente que intentar utilizar todos los tratamientos cada noche.
¿Se pueden combinar varios ácidos exfoliantes?
Sí, pero debemos distinguir entre una fórmula desarrollada para combinar varios ácidos y la superposición de distintos exfoliantes por nuestra cuenta.
Un producto puede estar formulado con diferentes AHA o incluso combinar AHA y BHA en concentraciones determinadas. En cambio, aplicar sucesivamente varios productos exfoliantes puede incrementar la irritación sin proporcionar necesariamente mejores resultados.
¿Los alfa hidroxiácidos son adecuados para piel sensible?
Depende de la fórmula y del estado de la piel. El tipo de AHA, la concentración, el pH y la frecuencia pueden modificar considerablemente su tolerancia. Una piel sensible no tiene necesariamente prohibidos todos los AHA, pero puede necesitar fórmulas menos intensas y una introducción especialmente progresiva.
Si aparecen ardor intenso, inflamación o descamación persistente, conviene suspender el producto y revisar la rutina.
¿Puedo utilizar alfa hidroxiácidos si tengo acné?
Depende de las necesidades de la piel y del tipo de acné. Los AHA pueden resultar interesantes para trabajar textura y determinadas marcas postinflamatorias. Para comedones y exceso de sebo, el ácido salicílico —un BHA— presenta características especialmente interesantes por su comportamiento en el entorno del folículo pilosebáceo.
Cuando existe acné inflamatorio persistente, lesiones profundas o riesgo de cicatrices, es recomendable consultar con dermatología.
¿Se pueden utilizar alfa hidroxiácidos durante todo el año?
No existe una regla universal que obligue a suspender todos los AHA en verano. La decisión depende del producto, la frecuencia de uso, las características de la piel y el nivel de exposición solar. Lo fundamental es mantener una fotoprotección adecuada y adaptar temporalmente la rutina cuando exista una exposición intensa.
¿Puedo utilizar AHA después de un peeling o láser?
No deberíamos reintroducir un exfoliante inmediatamente después de un procedimiento que haya dejado la piel sensibilizada o en proceso de recuperación.
El momento adecuado depende del tipo e intensidad del tratamiento y de cómo evolucione la piel. Después de un peeling, láser u otro procedimiento dermatológico, deben prevalecer las indicaciones del profesional que lo haya realizado.
Conclusión: los alfa hidroxiácidos no son todos iguales
Hablar de alfa hidroxiácidos en cosmética engloba diferentes moléculas y formulaciones. Por eso, conocer los principales tipos de alfa hidroxiácidos y entender cómo actúan nos permite elegirlos con más criterio.
Más que buscar el ácido con mayor concentración, debemos valorar qué necesita nuestra piel, cómo está formulado el producto y cómo responde a su uso. Una exfoliación bien planteada debe buscar resultados progresivos sin mantener la piel constantemente irritada.
¿Tienes dudas?
Si quieres incorporar alfa hidroxiácidos a tu rutina y no sabes qué tipo de exfoliante o frecuencia se adapta mejor a las necesidades de tu piel, puedes contactar con nosotros para recibir asesoramiento personalizado.