Cuidado facial tras la exposición al cloro de la piscina: cómo recuperar tu piel

Cuidado facial tras la exposición al cloro de la piscina: cómo recuperar tu piel

Publicado por Marta De la Rica en

Un baño en la piscina puede ser uno de los mejores planes del verano, pero al salir del agua es habitual notar la piel diferente: más tirante, seca o incluso ligeramente incómoda.

Detrás de estas sensaciones no está únicamente el cloro. Pasar tiempo dentro del agua, la exposición solar, el calor y las duchas repetidas también pueden modificar temporalmente el confort de la piel y afectar a su función barrera.

Por eso, si durante el verano pasas muchas horas en la piscina, adaptar algunos pasos de tu rutina puede ayudarte a mantener la piel hidratada y confortable sin necesidad de multiplicar los productos.

En este artículo de 5punto5 te explicamos cómo cuidar la piel después de la piscina, qué efectos puede tener el agua clorada y qué hacer antes y después del baño para proteger la piel del rostro.

¿Cómo afecta el cloro de la piscina a la piel?

El cloro desempeña una función imprescindible en las piscinas: ayuda a desinfectar el agua y controlar la presencia de microorganismos. El problema es que el contacto repetido con agua clorada puede afectar al estrato córneo, la capa más externa de la epidermis y una pieza fundamental de la barrera cutánea.

Algunos estudios han observado que el agua con cloro residual puede reducir la capacidad del estrato córneo para mantener el agua, especialmente en personas con dermatitis atópica o una barrera previamente alterada.

Además, durante el baño la piel permanece sumergida durante periodos prolongados y, al salir del agua, puede producirse una mayor sensación de sequedad. Por eso, después de pasar tiempo en la piscina algunas personas pueden experimentar:

  • Tirantez

  • Sequedad

  • Picor

  • Textura más áspera

  • Enrojecimiento

  • Mayor sensación de sensibilidad

Esto no significa que nadar sea perjudicial para la piel. La respuesta depende de factores como el tiempo de exposición, la frecuencia de los baños y, sobre todo, el estado previo de la barrera cutánea.

¿Por qué algunas pieles notan más el efecto de la piscina?

Dos personas pueden pasar exactamente el mismo tiempo en el agua y salir con sensaciones completamente diferentes.

Las pieles secas, sensibles o con la barrera alterada pueden presentar una menor capacidad para retener agua y ser más susceptibles a las condiciones ambientales. También puede aumentar la sensación de sequedad si se combinan varios factores habituales del verano: piscina + sol + calor + duchas frecuentes + aire acondicionado.

En estos casos, el objetivo no debería ser añadir numerosos tratamientos, sino intentar reducir aquellos estímulos que puedan incrementar todavía más la incomodidad.

Antes de entrar en la piscina: empieza por la protección solar

Si la piscina está al aire libre, el cuidado facial comienza antes de meterse en el agua. Aplica un protector solar de amplio espectro en cantidad suficiente sobre las zonas expuestas y hazlo antes de la exposición.

Absolut Photoaging Defense SPF50+ puede incorporarse como último paso de la rutina de mañana. Su alta protección solar de amplio espectro ayuda a prevenir el fotoenvejecimiento asociado a la exposición solar.

Y recuerda que haber aplicado protector antes de salir de casa no significa estar protegido durante toda la jornada: si vas a pasar varias horas al aire libre, será necesario reaplicarlo, especialmente después del baño.

¿Qué hacer nada más salir de la piscina?

Uno de los gestos más sencillos es también uno de los más útiles: aclarar la piel con agua dulce. Una ducha después de nadar ayuda a retirar de la superficie cutánea los restos del agua de la piscina.

No hace falta utilizar agua muy caliente ni frotar intensamente la piel. De hecho, si notas el rostro especialmente tirante, cuanto más sencilla y suave sea esta parte del cuidado, mejor. Después, seca el rostro mediante pequeños toques en lugar de arrastrar la toalla sobre la piel.

¿Hay que limpiar el rostro después de la piscina?

Depende de la situación. Si simplemente vas a aclararte y continuar disfrutando del día, no necesitas realizar una rutina facial completa cada vez que salgas del agua. Pero al finalizar la jornada sí conviene realizar una buena limpieza, especialmente porque sobre la piel pueden acumularse protector solar, sudor, sebo y otras impurezas.

La Crema Limpiadora Facial Triple Acción encaja especialmente bien en este momento si buscas una limpieza confortable. Está indicada para pieles secas o sensibles y permite retirar las impurezas mediante una fórmula diseñada para respetar el equilibrio cutáneo.

Si has utilizado varias capas de fotoprotector o maquillaje resistente, puedes valorar una limpieza más completa que permita retirarlos correctamente antes de continuar con la rutina.

Después de la piscina, devuelve confort a la piel

Si después de nadar el rostro queda tirante, no es el mejor momento para intentar compensarlo con una exfoliación o un tratamiento intensivo. La prioridad debería ser recuperar el confort y favorecer una barrera cutánea en buenas condiciones.

Cuando la piel queda especialmente seca o sensibilizada después de la piscina, el Bálsamo Reparador Regenerante es uno de los productos que mejor encajan en esta situación. Su fórmula incorpora ceramidas, pantenol, centella asiática, manteca de karité y aceites vegetales destinados a relipidizar la piel y favorecer la función barrera.

Puedes incorporarlo cuando notes que la piel necesita un cuidado más nutritivo, especialmente después de jornadas de piscina repetidas.

¿Conviene exfoliar la piel después de nadar?

Aunque al salir de la piscina notes una textura diferente o algo más áspera, exfoliar inmediatamente no tiene por qué ser la solución. Si la piel está tirante, enrojecida o incómoda, añadir ácidos exfoliantes o exfoliantes físicos puede incrementar la sensibilidad.

Ese día puede ser preferible dejar temporalmente a un lado tratamientos como AHA, BHA, peelings intensivos, exfoliantes físicos y retinoides si la piel presenta irritación. No se trata de eliminarlos de tu rutina durante todo el verano. Simplemente puedes adaptar su utilización al estado de la piel.

Si al día siguiente la piel vuelve a encontrarse confortable y normalmente toleras bien esos productos, puedes continuar con tu rutina habitual.

¿Y la vitamina C después de la piscina?

Los antioxidantes son especialmente interesantes durante el verano porque ayudan a complementar la protección de la piel frente al estrés oxidativo. Sin embargo, no es necesario aplicar vitamina C inmediatamente después de cada baño.

Por ejemplo, si C10 Intensive ya forma parte de tu rutina y tu piel lo tolera correctamente, puedes mantenerlo dentro de tu cuidado habitual, por ejemplo por la mañana antes de la fotoprotección.

Si después de una jornada de piscina la piel está especialmente reactiva y cualquier tratamiento produce escozor, puedes simplificar esa noche la rutina y retomarlo cuando vuelva a estar confortable.

Adaptar la rutina no significa abandonar los activos, sino utilizarlos cuando la piel se encuentra en condiciones adecuadas para tolerarlos.

Rutina facial después de la piscina paso a paso

No necesitas un ritual diferente para cada día de verano. Cuando vuelvas a casa después de una jornada de piscina, puedes seguir una rutina sencilla:

  • Limpia el rostro: retira protector solar, sudor y las impurezas acumuladas durante el día con un producto adecuado para tu tipo de piel.

  • Observa cómo está la piel: antes de aplicar tratamientos, fíjate en si existe tirantez, enrojecimiento o sensibilidad.

  • Prioriza hidratación y confort si lo necesita: si la piel está más seca de lo habitual, utiliza una fórmula que ayude a mantener la hidratación y la función barrera.

  • Adapta temporalmente los activos: si existe irritación, puedes posponer exfoliantes y otros tratamientos potencialmente sensibilizantes.

  • Al día siguiente, vuelve a protegerla del sol: si vas a regresar a la piscina, aplica de nuevo un protector solar de amplio espectro y recuerda reaplicarlo.

Errores frecuentes después de pasar el día en la piscina

A veces no es el propio baño, sino lo que hacemos después, lo que aumenta la sensación de sequedad. Entre los hábitos que conviene revisar están:

  • Dejar secar el agua de la piscina sobre la piel sin aclararla

  • Ducharse con agua excesivamente caliente

  • Frotar el rostro con la toalla

  • Exfoliar porque la piel se nota áspera

  • Utilizar varios activos intensivos cuando existe tirantez

  • Olvidar hidratar la piel después de exposiciones repetidas

  • No reaplicar el protector solar después del baño

¿Y si vas a la piscina todos los días?

La frecuencia importa. Una persona que nada ocasionalmente no necesita los mismos ajustes que alguien que entrena varias veces por semana.

Los nadadores habituales presentan con mayor frecuencia problemas de xerosis o sequedad cutánea, y existen estudios en nadadores competitivos que muestran que el uso de productos destinados a reforzar la barrera de hidratación puede mejorar el contenido de agua de la piel.

Si utilizas la piscina diariamente, presta especial atención a cómo responde tu piel y evita convertir cada sesión en un ciclo de limpieza agresiva y exfoliación. Una rutina sencilla y constante suele ser mucho más útil.

¿Cuándo deja de ser una simple sequedad?

Una ligera sensación de tirantez después de nadar puede solucionarse adaptando los cuidados posteriores. Sin embargo, si aparecen picor intenso, inflamación, lesiones, eccema o una irritación que se repite cada vez que utilizas una determinada piscina, conviene consultarlo con un dermatólogo.

Los productos utilizados para desinfectar piscinas y algunos de sus compuestos pueden provocar dermatitis irritativa y, con mucha menor frecuencia, determinadas reacciones de contacto. En esos casos, no conviene asumir que cualquier molestia se debe simplemente a "tener la piel seca".

¿Aún tienes dudas sobre cómo cuidar tu piel tras la piscina?

En 5punto5 entendemos que una buena rutina no solo depende del tipo de piel, sino también de las circunstancias a las que está expuesta.

Durante los meses de piscina, observar cómo responde la piel permite ajustar los cuidados sin sobrecargarla: protección antes de la exposición, limpieza adecuada después y apoyo a la función barrera cuando realmente lo necesita.

Si notas la piel especialmente seca o sensible después de nadar o no sabes cómo adaptar tus productos habituales durante la temporada de piscina, puedes contactar con nosotros y recibir asesoramiento personalizado.

← Publicación más antigua Publicación más reciente →

Blog

RSS
Los 9 mejores productos para desmaquillarte y no generar impacto

Los 9 mejores productos para desmaquillarte y no generar impacto

Por Marta De la Rica

Desmaquillarse cada noche es fundamental para retirar maquillaje, protector solar, exceso de sebo y las partículas que se acumulan sobre el rostro durante el día....

Leer más
Astaxantina: el antioxidante marino para la piel

Astaxantina: el antioxidante marino para la piel

Por Marta De la Rica

Vitamina C, vitamina E, coenzima Q10... Los antioxidantes se han convertido en ingredientes habituales de las rutinas de cuidado facial por su capacidad para ayudar...

Leer más

TIPOS DE PIEL