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¿Qué es Realmente la Vitamina F?

La vitamina F realmente no es una vitamina, tal y como conocemos este término, ya que éstas actúan como sustancias activas que reaccionan con otros compuestos. Mientras que la denominada vitamina F, término para denominar a los ácidos grasos insaturados, actúa formando parte de las membranas celulares.

Lo que sí tienen en común es que al igual que la mayoría del resto de vitaminas, debemos aportarlas a través de la alimentación o mediante suplementos, ya que nuestro organismo no es capaz de sintetizarlas por sí mismo. También a través de la cosmética podemos aportar estos ácidos grasos esenciales.

Así bien, dentro de los ácidos grasos insaturados, denominados como vitamina F, nos encontramos con dos familias, los omega 3 (alfa-linolénico), a la que pertenecen los ácidos eicosapentanóico (EPA) y docosahexanoico (DHA); y los omega 6 (ácido linoléico), a la que pertenecen el ácido gammalinolénico (GLA) y el ácido araquidónico (AA).

Dentro de todas las funciones de estos ácidos grasos poliinsaturados y esenciales, destacamos aquellas relacionadas con la piel:

  1. Ayuda a mantener la estructura de las membranas celulares de la piel y la restaura en caso de haber sufrido alguna agresión. 
  2. Aumenta la resistencia de la piel frente a agresiones externas: sol, viento, sequedad…
  3. Construye la barrera protectora de la humedad de la piel, evitando la descamación.

La aportación imprescindible de esta vitamina se produce a través de la alimentación y la cosmética.

Alimentos ricos en vitamina F son:

  1. Pescados azules, aconsejando los de menor tamaño: boquerón, caballa, anchoas, besugo…
  2. Aceites vegetales, como el aceite de lino y camelina.
  3. Frutos secos y semillas: nueces, almendras, semillas de chía, semillas de macadamia…

Y en cuanto a cosmética, los siguientes aceites vegetales son ejemplos de aceites con un aporte muy adecuado de vitamina F:

  1. Aceite de borraja, con un aporte muy importante en omega 6. Presente en nuestra Crema Piel Madura.
  2. Aceite de camelina, con más de un 50% de aporte de ácidos grasos poliinsaturados, siendo alrededor de un 35-45% omega 3 y de un 15-25% omega 6, teniendo por tanto, una relación omega 3/omega 6 perfecta. Presente en nuestro Aceite Seco.
  3. Aceites como el argán, almendras dulces, calófilo… son también muy ricos en vitamina F, fundamentalmente en omega 6. Están presentes en muchos de nuestros productos.

La sinergia en el uso de este tipo de aceites vegetales en cosmética, aporta una relación de ácidos grasos esenciales muy importante para mantener adecuadamente la barrera cutánea y por tanto, el equilibrio de la piel.