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Emolientes, hidratantes y humectantes. Diferencias y sinergias para mejorar la función barrera

Ingredientes como ácido hialurónico, glicerol, manteca de karité, aloe vera, ceramidas, urea, pentylen glicol, aceites vegetales, vaselina…. ¿sabes por qué están presentes en una crema? ¿Cuál es su intencionalidad? ¿Un ingrediente puede tener más de una función?¿Compras un cosmético según su inci? En este post te damos alguna pista…

El estrato córneo, la parte más externa de la epidermis, está formada por unas cuantas capas de células muertas (corneocitos), que normalmente, se renuevan aproximadamente cada 28 días. Y para que la función barrera de la piel cumpla su función, el estrato córneo debe ser compacto, tal y como el tejado de nuestras casas. Y el estrato córneo es muy parecido a este “supuesto tejado”:

Los corneocitos (células del estrato córneo) tiene una función similar a los ladrillos y la sustancia que une a los mismos (fundamentalmente formada por lípidos) tiene la función de cemento. Sin olvidar el Factor de Hidratación Natural, también presente en el estrato córneo, cuya composición es fundamentalmente agua y sustancias hidrosolubles.

Todo esto nos da pistas de qué necesita la piel para que pueda ejercer su función barrera sin fisuras: ingredientes hidratantes, humectantes y emolientes.

Hidratas cuando se aporta agua a la piel y de esta manera mejoras su capacidad de absorber humedad y nutrientes.

Humectas la piel cuando consigues retener la humedad y así evitar la pérdida de agua, imprescindible para tener la piel hidratada.

Consigues que tu piel no esté rígida, áspera al tacto, con escamas, cuando aportas ingredientes emolientes, cuya función es dar suavidad y elasticidad a la piel, gracias a ingredientes como son los ácidos grasos o aceites vegetales. Cuando aportas sustancias emolientes, además, se reduce la pérdida del agua del extracto córneo, por lo que se ayuda a mejorar la hidratación de la piel.
Algunos de ellos pueden tener, además, un efecto oclusivo (permanecen en la superficie de la piel).

Es frecuente que la función barrera de nuestra piel pueda presentar ciertos desequilibrios: pieles grasas deshidratadas, pieles secas, pieles secas deshidratadas… que indican que el “tejado” de nuestra piel presenta alguna alteración. Ingredientes hidratantes, humectantes y emolientes reconducen la función barrera si ésta se encuentra alterada.

Os ponemos algún ejemplo… algunos con reclamo en el “marketing en el mundo de la cosmética” y otros que no, pero que también ayudan a conseguir una buena formulación de un cosmético. En definitiva, las diferencias y las sinergias de estos ingredientes ayudan al equilibrio del manto hidrolipídico de la piel.

La glicerina, el sorbitol y la urea son excelentes aglutinantes de agua, de ahí su función como humectantes en la industria cosmética, consiguiendo que la piel esté bien hidratada.

Cuando hablamos del ácido hialurónico, nos referimos a un ingrediente con alta capacidad humectante, si bien va a depender de su peso molecular para poder obtener adicionalmente otro tipo de propiedades, como es la de poder llegar a capas más profundas de la piel (el hialurónico de bajo o muy bajo peso molecular) y así poder estimular la síntesis del mismo.

El extracto de miel, además de tener otras funciones, aporta humedad a la capa córnea, contribuyendo a conseguir una piel más elástica e hidratada.

El aloe vera, además de otras muchas propiedades, aporta hidratación y elasticidad a la piel.

El pantenol tiene muy buenas propiedades hidratantes y humectantes (gran capacidad para retener agua), además de su poder regenerante. Si a esto se le añade su buena tolerancia y falta de efectos no deseados, es un ingrediente para tener en cuenta.


La manteca de karité, las ceramidas, los aceites vegetales (argán, almendras, coco, oliva, borraja, girasol, pepita de uva, rosa mosqueta….), por su carácter lipófilo, son grandes emolientes que aportan flexibilidad y tersura a la piel. Además, son fundamentales para retener el agua de la epidermis y que no se evapore, evitando una piel deshidratada (sea la piel grasa o seca).

La niacinamida (vitamina B3), estimula la síntesis de los lípidos epidérmicos (el cemento de nuestro estrato córneo), por lo que por esta vía ayuda a mejorar la función barrera, entre otra de sus variadas propiedades sobre la piel, por lo que es un ingrediente muy deseado en la industria cosmética.

El conservante Pentylene Glycol natural, es a la vez un buen humectante, por lo que tiene una gran ventaja sobre el alcohol ya que no reseca la piel.


Ya conoces las diferencias entre este tipo de ingredientes y también la necesidad de crear sinergias entre ellos. Si quieres restaurar y equilibrar el manto hidrolipídico de la piel, necesitas una crema en la que se combinen ingredientes humectantes, hidratantes y emolientes. Y si bien no existen fórmulas mágicas, si existen aquellas que mejoran y cuidan la piel.