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El estigma social asociado a la Psoriasis


En España los últimos estudios coinciden en mostrar que cerca de un millón de pacientes en sufren la enfermedad de la Psoriasis en mayor o menor grado y asociada o no a otras comorbilidades.

No se trata de una enfermedad incapacitante en la inmensa mayoría de los casos, pero es cierto que las personas que la padecemos sufrimos en muchos casos cierto grado de rechazo por parte de la sociedad y en muchos casos incluso por parte de nosotros mismos. La Psoriasis es un enfermedad con un carácter inflamatorio con implicación del sistema inmunitario, y que puede afectar a la piel, uñas y a las articulaciones. Se trata de una enfermedad que se puede presentar de diferentes maneras en función del tipo de psoriasis, aunque lo más común es que las lesiones se manifiesten como unas placas rojizas y con presencia de descamación.

Pero la afectación no es solo a nivel dermatológico, ya que la enfermedad está asociada a diferentes comorbilidades. De hecho estas comorbilidades (trastornos o enfermedades asociadas al curso de la propia Psoriasis) son un componente muy a tener en cuenta. En una reciente encuesta llevada a cabo por la asociación de pacientes Acción Psoriasis a 1209 pacientes con la enfermedad se concluye que el 85% sufre algún tipo de comorbilidad asociada a la enfermedad, encontrando entre las más frecuentes la artritis psoriásica (un 31% de los pacientes), el sobrepeso (30%), encontramos la ansiedad (26%), hipertensión (15%), depresión (10%), y problemas cardiovasculares (5%).

Es significativo que más 3 de cada 10 pacientes sufran depresión o ansiedad asociada a la psoriasis, y es que se trata de una enfermedad con un alto impacto psicosocial. Pero los datos no quedan ahí, en otra encuesta de EUROPSO (The European Federation of Psoriasis Patient Associations) se concluye que cuando se trata de pacientes que sufren una psoriasis grave la cifra de pacientes con depresión llega a ser superior al 50%.

Y es que, en modelo de sociedad actual, parece inevitable que enfermedades dermatológicas que cuentan con manifestaciones externas “tan llamativas” tengan impacto en la calidad de vida de los pacientes, sobre todo en aquellos más jóvenes e influenciados por el que dirán y los medios sociales.

El estigma social en determinadas enfermedades dermatológicas.

No solo en el caso de psoriasis, es muy común que pacientes que sufren otros tipos de enfermedades dermatológicas como la rosácea, dermatitis atópica, dermatitis seborreica o acné severo… sufren, y en demasiadas veces se autoimponen, un estigma social que condiciona su día a día.,

En primer lugar, por parte del que observa, en la mayoría de los casos y debido al desconocimiento de dichas enfermedades, se produce rechazo por miedo al contagio, o lo que es aún peor solo por cuestiones estéticas.

Y en segundo lugar por parte del paciente que sufre cualquiera de estas enfermedades, es muy común el desarrollo de problemas de ansiedad, perdida de confianza y autoestima al tener que enfrentarse a situaciones que para cualquier persona sería normales, contribuyendo en muchos casos al empeoramiento de la enfermedad por abandono de tratamiento. Hecho que además se suele ver agravado cuando hablamos de los pacientes más jóvenes.Desde las farmacias tenemos la oportunidad de intervenir en esta problemática y contribuir a mejorarla, adoptando fundamentalmente dos roles:

  • Como agentes sanitarios, dar a conocer esta y otros tipos de enfermedades dermatológicas a la sociedad en general, con el objeto de contribuir a normalizarlas.
  • Animar a nuestros pacientes a aceptar y normalizar esta o cualquier otra enfermedad dermatológica, ofreciendo información sobre la patológia de manera asequible.

Aceptar y normalizar la enfermedad, conocerla y hablar de ella sin tapujos son algunas recomendaciones que los pacientes deben seguir y sobre las que nosotros podemos colaborar desde nuestra posición como agentes sanitarios de primera línea en la sanidad española.