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Cuando Llega El Invierno…10 Consejos

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, la primera barrera de defensa y el espejo de lo que pasa dentro. La piel nos protege del calor, del frío, de la luz solar, de heridas e infecciones. También nos ayuda a regular la temperatura del cuerpo, conserva agua y grasa, produce vitamina D…

Pero la piel no es estática. Numerosos factores externos e internos hacen que nuestra piel se manifieste de forma variable. Uno de esos factores externos por los que la piel puede verse alterada es la llegada del frio y del invierno. Noches largas, días cortos, cuando el cuerpo nos pide sopas, guisos y una buena estufa; la piel puede sufrir sequedad e irritación, sobretodo en pieles finas, sensibles y delicadas.

Con la edad se pueden incrementar estas sensaciones, podríamos decir que nos vamos “secando”, ya que la actividad de las glándulas sebáceas se reduce como consecuencia de los cambios hormonales.
También, y donde menos glándulas sebáceas tenemos, brazos, piernas, planta del pie, palma de la mano, labios…la sequedad se puede acentuar.

Nuestro principal objetivo es una piel en equilibrio, manteniendo la barrera cutánea intacta, y para ello te proponemos los siguientes 10 cuidados:

1. Mejor la ducha que el baño, con agua templada. Los baños de espuma caliente pueden agostar la piel… Utiliza jabón, de forma moderada, que esté enriquecido con agentes restauradores de lípidos. Mejor, poco espumosos, sin colorantes y aromas.

2. Utiliza una crema hidratante en cara, cuello y escote, que tenga en su composición ácidos grasos afines a nuestra piel y con factor físico de protección. No olvides aplicar también una crema hidratante corporal, después de la ducha para proteger aquellas partes de tu cuerpo donde la sequedad se suele acentuar, como son los brazos y las piernas. Quizás necesites añadir unas gotas de aceite (aceites vegetales, de primera presión en frío) a la crema hidratante facial y así aportar mayor protección en la cara, más expuesta al frío y al viento. La grasa frena la evaporación rápida y el agua se mantiene más tiempo en el tejido.

3. Por la noche, tras la limpieza y tonificación, aplica un serum rico en activos. En situaciones donde el ambiente es seco y frío, y si notas la piel seca y tirante,  también puede ser conveniente aplicar unas gotas de aceite mediante suaves toques sobre la piel, tras la aplicación del serum.

4. Cuida las palmas de las manos y las plantas de los pies, están desprovistas de glándulas sebáceas. Utiliza una crema hidratante, rica en aceites vegetales no refinados. Protege las manos antes de salir a un ambiente frío y seco.

5. Cuida los labios, preferiblemente con pomadas que lleven grasas vegetales naturales que dejen transpirar la piel y con factor de protección. Entre sus ingredientes, la manteca de Karité y/o de cacao son buenas opciones. Los aceites minerales dan una falsa sensación de hidratación (extraen el agua) y no dejan transpirar la piel. No humedezcas los labios con saliva ya que el agua, al enfriarse, reseca.

6. Si tienes la piel seca, los peelings no son adecuados en esta época del año. Pueden dañar la barrera protectora.

7. Hidrata las puntas del pelo con un aceite específico, si éste se encuentra áspero y quebradizo.  Antes de lavártelo, pon unas gotas en el pelo, cúbrelo con una toalla caliente y lava el cabello tras dejarlo actuar durante 15 a 20 minutos; o mezcla unas gotas con el champú habitual. También puedes ponen unas gotas de aceite específico directamente en el pelo antes de salir de casa y tu cabello tendrá mayor hidratación.

8. Evita los cambios bruscos de temperatura, que pueden provocar dilatación de los vasos sanguíneos y que se produzcan rojeces.

9. Evita los factores que favorecen los radicales libres y por tanto, el estrés oxidativo en la piel: tabaco, sol, estrés, deporte extremo… 

10. Cuida lo que comes: Bebe mucha agua (los tejidos se mantendrán jugosos). Aumenta la ingesta de verduras y frutas estacionales, mezcla colores y cocínalas en casa, te aportaran muchas antioxidantes; así como los pescados azules, ricos en Omega 3. Reduce los alimentos con azúcares añadidos. La dieta y el estilo de vida, sin duda, te ayudará a tener una piel con mayor brillo y vitalidad.

¡Y disfruta de esta época!