Comida para la piel

La piel nos preocupa y a menudo es tema de conversación. Además de ser el órgano más grande del organismo y tener numerosas funciones, la piel habla de mí, de mis luchas, sentimientos, heridas, alegrías… Como se suele decir, la piel es el espejo de nuestra alma.

Pero, ¿cómo hay que cuidarla? Podríamos decir que Inside-Out: la sinergia mejorará sin duda el equilibrio de la piel.

Hoy os damos unos consejos de cómo a través de la cocina podemos cuidar la piel por dentro y aportar mayor potencial a tu piel:

1. Toma diariamente alimentos ricos en antioxidantes que están presentes fundamentalmente en:

  • Frutas y verduras. Elige las de temporada, combinando colores. No abuses de aquellas ricas en almidón, como las patatas.
  • Especies y condimentos como el pimentón, romero, orégano, canela, cúrcuma, pimienta negra, clavos, ajo, jengibre… Tienen alto poder antioxidante.

Recuerda que cuando vayas a exponerte al sol, si además de una protección solar adecuada consumes alimentos ricos en antioxidantes (tomate, naranja, zanahorias, remolacha, espinacas, aguacate, kiwi…), ayudas a la piel desde el interior y tu protección será más efectiva.

2. Consume con frecuencia alimentos ricos en ácidos grasos omega 3. ¿Dónde los encuentras? En pescados grasos, semillas de lino, semillas de chía, canónigos… De los pescados grasos, evita aquellos que por su tamaño, pueden haber acumulado metales pesados en su organismo. Mejor los pequeños: sardinas, caballa, boquerones…

3. Evita los picos de insulina:

  • Consume mejor verdura y fruta entera que purés y compotas.
  • Acompaña las legumbres y cereales con verdura; la absorción será más lenta.
  • Evita los zumos y bebidas azucaradas industriales.
  • Disminuye los alimentos procesados, ya que son ricos en azúcares añadidos.

4. Hidrátate y tendrás la piel más jugosa. Después de tomar el sol, recuerda que la hidratación es muy importante así como el uso de productos que te aporten antioxidantes.

5. Las técnicas para cocinar, cuanto menos agresivas, mejor. Todo tratamiento que suponga un aumento de temperatura, lleva consigo un cambio en las características de los alimentos. Aprende técnicas como la cocción al vapor, el wok… y toma alimentos que no necesitan elaboración culinaria como ensaladas, gazpachos…

Y recuerda: cuidando el sobrepeso, cuidarás de tu piel.